El juez que dejó un tendal de defraudaciones y malos tratos

Publicado el 18/01/2022 por Minuto Paraná

Se trata de Domingo Esteban Montanaro, quien en el 2005 se desempeñaba como Juez Subrogante de un Juzgado Correccional de donde fue separado debido a su mal caracter y actitudes polémicas.

La decisión la tomó el Consejo de la Magistratura tras analizar un informe de la Cámara del Crimen que solicitó no extenderle la subrogancia en el Juzgado Correccional Nº2. Sus superiores afirmaron que ha perjudicado el rendimiento de la dependencia y que se extralimita generando conflictos con empleados, abogados y fiscales.

Fue especialmente duro con los ocupantes de edificios (Ocupas), a quienes no sólo ordenó desalojar sino que los procesó por usurpación y asociación ilícita. Además fue conflictivo con el personal de su juzgado y hasta los fiscales resolvieron turnarse cada diez días por no tolerar su carácter. Ahora, el Consejo de la Magistratura le revocó la subrogancia que ocupaba en un juzgado Correccional. “Su perfil no se condice con la mesura, la prudencia y la naturaleza del Poder Judicial”, dice el dictamen negativo, que firmaron los jueces María Laura Garrigós de Rébori, Luis Ameghino Escobar y Mario Filozof, de la Cámara del Crimen.

Oportunamente Garrigós de Rébori subrayó que “cinco agentes del juzgado (que subrogaba Montanaro) han sido licenciados por razones psiquiátricas, debido al sistema de trabajo que impuso” el magistrado. En el mismo sentido, señaló las quejas que manifestaron dos fiscales correccionales y otros dos de Cámara, que –entre otras consecuencias– derivó en que los turnos con ese juzgado fueran “cubiertos rotativamente por los demás fiscales a razón de diez días cada uno”. Lo habitual es que una fiscalía esté de turno con un juzgado determinado a lo largo de todo un año.

Además Filozof evocó que en una oportunidad “Montanaro, en su carácter de secretario, se dirigió al presidente de la República Argentina arrogándose una representación que no poseía, exigiendo en términos descomedidos la sanción de una ley para implementar la pena de muerte”. Ameghino Escobar adhirió a esas razones.

La Comisión de Selección del Consejo resolvió, finalmente, no renovar la subrogancia de Montanaro y comunicó en ese momento su decisión a la Cámara del Crimen, para que designe a otro magistrado interino a cargo del juzgado en lo correccional número dos.

Increíblemente a pesar de no haber pasado el exámen psicológico a principios de 2005, estuvo todo el año al frente de Juzgado Nacional en lo Correccional N° 2 de la Capital.

Cabe recordar que se acercó a Javier Fernández ( Auditor General de la Nación ) y de esta forma logró que lo nombrasen Juez a pesar del exámen psicológico fallido. Gracias a este contacto además pudo ser abogado del Empresario Cirigliano quien terminó detenido en la causa de ” La tragedia de Once”, a quien les cobró honorarios por más de un millón de dólares billete, y para no distribuir con sus socios de un estudio de abogados se retiro del bufete defraudando a también a sus colegas.

Con ese dinero se compro un departamente en Avenida de los Incas 3220, piso 3º, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, junto a su por ahora esposa Diana.

Otro de los casos más resonantes de este polémico Juez, fue el de la turista Whitney Highum, Estadounidense, de 18 años, quien fue testigo de un intento de robo en Buenos Aires y lo denunció en una comisaría, pero no se presentó a ratificar su declaración en el juzgado de Montanaro. Entonces, él ordenó arrestarla y traerla por la fuerza pública de Mendoza a la Capital Federal.

Highum y su amiga inglesa Emma Douglas estaban de visita en la Argentina. El 24 de agosto, en la hostería del barrio de Monserrat donde se alojaban, intentaron robarle la mochila a Douglas. Las jóvenes vieron al ladrón, gritaron y el conserje lo capturó en la recepción, según declararon los testigos en el expediente. A los pocos días, el presunto ratero quedó en libertad y las dos turistas siguieron su viaje por el interior del país, hasta que a Highum la detuvo la policía en el aeropuerto El Plumerillo, en Mendoza. Allí pasó dos noches arrestada y fue traída por la policía en un ómnibus a Buenos Aires. Esposada, llegó al tribunal de Montanaro, donde declaró.

También trabaja de abogado en la provincia de Entre Ríos donde está matriculado (manejó un caso mediático hace unos años) y también defraudó a la gente que lo había contratado. Según fuentes consultadas fue denunciado como acosador sexual en el ámbito laboral.

Tiene varias propiedades a su nombre que no puede justificar y cómo ahora está sin un peso líquido formula reclamos improcedentes y sin causa a ex patrocinados suyos, ocurre que las cuentas con la AFIP no le cierran y necesita dibujar los números.

Desfraudó como profesional a Rodrigo Guirao Díaz y sus familiares. Empleó personas en negro hasta que cerró el estudio por falta de clientes, y como frutilla del postre fue contratado debido a su amistad con Javier Fernández, como asesor junto a su esposa, pero debido a su carácter y desaguisados ambos fueron despedidos del organismo. Todo una joyita este ex Juez, sin lugar a dudas las elecciones de estos deberían ser muchísimo más rigurosas y despojadas de cualquier injerencia política, así personajes como éste no llegarían a ocupar estos cargos.

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