Política | Ayer
Congreso del Partido Justicialista
El valor de las decisiones colectivas para reconstruir la confianza y recuperar el rumbo
El Congreso del Partido Justicialista volvió a demostrar el valor de la participación, el debate y la toma de decisiones colectivas para definir un rumbo político claro. Porque no todos somos iguales.
Por Enrique "Kike" Ríos, especial para Minuto Paraná
Como señala el tango Cambalache: "Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor".
Quedó suficientemente expuesto el accionar de quienes, de una u otra manera, fueron funcionales a los gobiernos de Rogelio Frigerio y Javier Milei, apartándose del mandato político que les había confiado el peronismo. Las sanciones debatidas no surgieron de caprichos ni de decisiones aisladas, sino de presentaciones realizadas por cientos de militantes, Consejos de Unidades Básicas y Departamentales. No recuerdo una sola presentación solicitando impunidad.
Resulta llamativo escuchar a algunos dirigentes que, micrófono en mano, reclaman sanciones y disciplina partidaria, pero que en el Congreso pidieron impunidad para quienes incumplieron el mandato político del peronismo. Tampoco se entiende que se exija a los gritos la expulsión de quienes voten en contra de lo resuelto por el Congreso respecto de la Ley Previsional, principio que comparto plenamente, y al mismo tiempo se reclame amnistía para quienes traicionaron ese mismo mandato político, representando a otras fuerzas para restarle votos al peronismo o convirtiéndose sistemáticamente en denunciantes de sus propios compañeros con el objetivo de socavar la propuesta colectiva. La coherencia también es un valor político.
Tampoco deja de sorprender que alguna que otra "dirigente" invoque su extensa trayectoria partidaria sin detenerse a reflexionar con humildad, sobre cuánto han contribuido determinadas prácticas a la pérdida de credibilidad y representatividad que el peronismo sufrió en distintos procesos electorales.
Ni siquiera me detengo en señalar algunas ausencias llamativas, incluso de quienes en otros congresos partidarios amañados fueron voceros y promotores de suspensiones o expulsiones de compañeros y compañeras.
Más importante aún es que el Congreso se pronunció con claridad sobre temas trascendentes para nuestra provincia y para nuestros ciudadanos: la Boleta Única, las PASO y la reforma previsional. Allí debe estar puesto nuestro esfuerzo y nuestra atención.
El desafío que tenemos por delante no es reconciliar dirigentes entre sí, sino reconciliar la política con la gente. Recuperar la confianza ciudadana a partir de un proyecto que represente las necesidades reales de nuestro pueblo; que recupere la ética en el ejercicio de la función pública, que defienda a los sectores de la producción y el trabajo, y que reivindique lo mejor de nuestra tradición federal, en defensa de las autonomías provinciales y del desarrollo regional y local.
Modestamente entiendo que ese es el camino que debemos construir entre todos, con amplitud, coherencia y compromiso militante.
