Política | 10:49

El Municipio sostiene

No es asistencia, es derecho: una política alimentaria con sentido peronista

En un contexto económico y social profundamente crítico, donde cada vez son más las familias que necesitan del Estado para garantizar una alimentación adecuada, las decisiones que toman los gobiernos respecto de la política alimentaria no son neutras. No da lo mismo qué alimentos consumen nuestros gurises.

Por Enrique “Kike” Ríos y Mercedes Solanas, especial para NOVA

El Municipio de Paraná sostiene una fuerte decisión política de fortalecer el acceso a alimentos frescos, nutritivos y de calidad en los espacios comunitarios que acompañan a nuestras familias.

La gestión de la intendenta Rosario Romero decidió profundizar el trabajo conjunto con el Banco de Alimentos de Paraná, entendiendo que la asistencia alimentaria no puede reducirse a llenar una caja o entregar una ración: implica garantizar derechos y cuidar la salud de quienes atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad.

Esta política permitió ampliar el volumen y mejorar la calidad de los alimentos destinados a comedores y merenderos. Durante este año, por ejemplo, se incorporaron frutas frescas de estación, se sustituyó los productos a base de leche  por leche de primera calidad, se incorporó pollo y huevo, alcanzando a 160 merenderos y comedores comunitarios en más de 70 barrios de Paraná y asiste mensualmente con módulos alimentarios diferenciados a personas adultas mayores.

La decisión tiene un sentido profundamente político: frente a la crisis, el Estado municipal elige estar presente. Y elige hacerlo poniendo en el centro a las personas, a las infancias y a las familias, fortaleciendo las redes comunitarias y procurando que quienes más necesitan del acompañamiento estatal puedan acceder también a alimentos de calidad.

Porque el derecho a la alimentación no significa solamente garantizar calorías. Significa garantizar una alimentación suficiente, saludable, nutritiva y adecuada, especialmente cuando se trata de niñas, niños y adolescentes.

En tiempos en los que la pérdida del poder adquisitivo y el deterioro de las condiciones de vida golpean con mayor fuerza a los sectores populares, las políticas alimentarias deben ser políticas de cuidado y de protección de derechos, no simplemente mecanismos de distribución de productos.

Por eso, la política impulsada por la Municipalidad de Paraná constituye una definición que merece ser puesta en valor: más alimentos frescos, más calidad nutricional, más articulación con las organizaciones comunitarias y un Estado presente.

Porque cuando se trata de la alimentación de nuestros gurises, la calidad también es un derecho. Y garantizar ese derecho es una responsabilidad indelegable del Estado.

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